
Trasplantar
Al comenzar la primavera tenemos las plantas despiertan de su letargo invernal y requieren una puesta a punto. Es el momento de trasplantarlas para que crezcan con vigor. Lo normal es trasplantar una vez al año, así que, si no las cambiaste de maceta nada más comprarlas, éste es el mejor momento para hacerlo.
Primero tienes que valorar si el trasplante es necesario y si realmente quieres para tu casa una planta más grande, ya que, al dar más espacio a las raíces, también la parte que está por encima de la tierra aumentará de tamaño.
Cuál es el mejor momento para trasplantar.
Sabrás que a la planta se le ha quedado pequeño el recipiente en el que vive cuando la copa se muestre desmedida en comparación con el resto. En este momento tienes dos opciones: podar los tallos unos tres o cuatro centímietros y dejarla donde está, o cambiarla a una maceta mayor.
Cómo trasplantar.
Primero has de sacar el cepellón, ayudándote con una paleta de jardinería con la que ahuecarás la tierra. Luego tira suavemente hacia arriba, con cuidado de que no se dañen las raíces. Después, coloca el cepellón en un nuevo recipiente, donde habrás colocado un poco de tierra en el fondo, y rellena con sustrato el espacio que queda entre ellos y añade la tierra que falta.
Aprovecha para sacar esquejes.
Hay esquejes muy fácil de conseguir, como los de las cintas, ya que las potenciales nuevas plantas crecen en la punta de sus hojas. Sólo hay que quitarlas con cuidado y poerlas en agua hasta que les salgan las raíces.
También es sencillo lograr nuevos potos y filodendros: se corta un trozo de rama unos dos centímetros por encima del segundo nudo del tallo y, tras varias semanas sumergido en un vaso de agua, le saldrán unas pequeñas raíces y estará listo para plantarlo en tierra.
En las plantas que tienen brotes desde la base, como el espatifilo, se sacan de la maceta, se separan las raíces con las manos y cada mata resultante se planta por separado.
