
Planta Acebo
Nombre: Acebo. Nombre científico: Ilex aquifolium. Familia: Aquifoliaceae Orígenes: Originario de todos los países del entorno mediterráneo, se trata de una especie protegida en Europa, ya que actualmente se encuentra en peligro de extinción.
Descripción: Sus bonitos frutos rojos y sus hojas espinosas de verde oscuro intenso le convirtieron en un adorno perfecto para decorar las casas durante la Pascua Navideña, una tradición que ha terminado por mermar la presencia de este arbusto en gran parte de su hábitat natural. En la Península Ibérica, lo encontramos en la mitad norte, en bosques de coníferas y robles. Existen muchas variedades de Ilex aquifolium, con diferentes tonos de hojas y frutos.
Los frutos, rojos y carnosos, son típicos del invierno porque ésta precisamente es la temporada de maduración. Alcanzan ese tono carmesí tan típico en octubre y permanecen así durante los meses de frío, lo que los convierte en una fuente de alimento fundamental para los animales de los bosques. Son venenosos para el consumo humano.
Flores masculinas y femeninas en distintos pies de planta (dioica, es decir, existen ejemplares macho y ejemplares hembra), pequeñas de color blanco; nacen de las axilas de las hojas solitarias o en ramilletes.
- Fruto rojo, abayado, del tamaño de un guisante.
Característicos frutos rojos decorativos

Frutos rojos del acebo
- Los frutos maduran en otoño y de ellos se alimentan roedores, hervíboros y aves.
Para conseguir frutos coloreados es preciso tener un ejemplar macho y otro hembra por ser una planta dioica.
- La ingestión de frutos puede provocar diarreas y vómitos.
Ubicación: Primero, busca un lugar que no tenga una exposición excesiva al sol, ya que el acebo prefiere la semisombra. El suelo ha de tener un buen drenaje y es preferible que sea ácido. A pesar de que necesita un buen riego, esta especie vegeta bien en terrenos secos. Lo más adecuado es elevar la cantidad de agua en verano y moderarla durante el resto del año. Quizá necesite un poco de abono rico en nitrógeno para fortalecer su crecimiento.Suelos de pH variable, desde basico a bastante acido.Vive en diferentes tipos de suelos y puede soportar incluso los climas más secos.Tolera el frío y gusta de humedad ambiental. En inviernos fríos protéjala con un acolchado.
Riego: Conviene regarlo durante las temporadas de calor
Cuidados especiales: Requiere cuidados muy simples y se trata generalmente de una planta bastante agradecida.
Parásitos y enfermedades: no suele contraer parásitos o enfermedades.
Transplante y Poda: No admite bien los trasplantes, pero sí la poda. Durante los meses fríos podemos proceder a realizar un acolchado en el suelo que lo proteja. Su multiplicación se realiza por semillas, aunque esta opción sería bastante lenta; también se efectúa por esquejes semileñosos. Lo más aconsejable es realizar este proceso desde finales de verano hasta principios de invierno.
Abono: Se debe abonar en la época de crecimiento y acolcharlo en la de reposo
Multiplicación del acebo: Se puede propagar por semilla, estacas, injertos de púa o de yema, acodado y por
división.
Multiplicación por injerto:
Los acebos injertan con facilidad, empleándose los métodos de hendidura, lengüeta y de costado.
- En injertos de campo, la operación se ejecuta mejor durante la estación de reposo, haciéndose también a veces en invernadero con material plantado en macetas.
- También se puede emplear el injerto de yema en T, haciéndolo a fines del verano o al inicio de la primavera
Multiplicación por semillas:
La mayoría de los acebos son dioicos, es decir, hay plantas macho y plantas hembra.
- Las hembras son las únicas que producen frutos (bayas), si es que hay cerca plantas masculinas que las fecunden.
- No se puede determinar el sexto hasta que las plantas inician su floración, cuando tienen de 4 a 12 años de edad.
- La germinación de las semillas de acebo es muy irregular.
- Ilex crenata germina con prontitud y se las debe sembrar tan pronto como se recolecten.
- Ilex aquifolium no germina sino hasta un año o más después de sembradas, aunque se les haya estratificado.
- Las semillas de Ilex aquifolium se deben recolectar y limpiar tan pronto como maduren los frutos en el otoño y luego, conservarse en una mezcla de arena húmeda y turba, almacenándolas a unos +4ºC hasta la primavera.
- En estas especies la germinación no ocurre sino hasta un año después, creciendo luego con mucha lentitud.
Multiplicación por estacas:
- Este es el método más empleado para Acebo.
- Las mejores plantas se obtienen de estacas de madera semidura, tomadas de las puntas maduras del crecimiento de la estación en curso.
- El mejor enraizamiento se logra a mediados o fines del verano, pero es posible tomar con éxito estacas hasta en la primavera siguiente.
- El empleo de hormonas resulta esencial para lograr el enraizamiento de algunos cultivares, mientras que otros no los necesitan.
- El calor de fondo (21 a 24ºC) es beneficioso y el mantenimiento de humedad relativa resulta esencial.
- Se proporcionan buenas condiciones de enraizamiento con el uso de nieble intermitente en un invernadero en el que se puedan mantener temperaturas elevadas.
- Un buen medio de enraice es perlita y turba al 50%.
- Las estacas enraizan en un lapso de 1 a 3 meses y luego se pueden pasar a macetas.
Multiplicación por acodo aéreo: Es efectivo para varias especies de Ilex. Mejor iniciarlos a principios de
verano.
Crecimiento: se trata de una especie de crecimiento lento y elevada longevidad (puede llegar a vivir hasta 100 años). Su tamaño es mediano (alcanza hasta 10 metros como máximo) y su tallo, leñoso, con la corteza de color grisáceo.
Datos curiosos: Un árbol versátil y tóxico.
Aunque su valor más conocido está relacionado con la decoración de jardines (se utiliza mucho como seto ornamental) y con los adornos navideños, el acebo también produce una madera resistente muy apreciada en ebanistería. Pero, además, son de sobra conocidas sus aplicaciones medicinales: su corteza y sus hojas se utilizaban antaño como un remedio para calmar la fiebre.
El acebo se califica también como purgante y tranquilizante, pero el veneno de sus frutos obliga a que tengamos especial cuidado con él. Los niños, por ejemplo, se pueden sentir atraídos por el rojo intenso de sus bayas e intoxicarse. Mejor mantenerlo alejado de ellos.
Por otra parte, en algunos países se le atribuyen propiedades mágicas, de ahí su tradición y simbolismo. De hecho, para los celtas, el acebo era un arbusto sagrado que utilizaban en el solsticio de invierno (Navidad actual) para atraer suerte y prosperidad.
