El césped artificial es una alternativa para nuestro jardín que vaganando adeptos por diferentes motivos: para empezar, su aspecto estético es impecable, y eso se consigue sin apenas dedicarse al mantenimiento del jardín, lo cual resulta de lo más cómodo.
Césped perfecto todo el año
Este césped artificial está hecho de un material sintético, y simula una superficie natural, no solo a la vista sino también al tacto. Utilizando césped artificial en nuestro jardín logramos disponer todo el año de un césped parejo, prolijo y verde en cualquier tipo de clima.
Cómo colocar el césped artificial
La colocación del césped artificial, que se comercializa en forma de paneles o planchas, es bastante sencilla, colocando previamente una capa de arena de cuarzo para facilitar el drenaje cuando llueve o si vamos a colocarle peso encima.
Ventajas del césped artificial
- Suavidad al tacto
- No necesita ser abonado
- Soporta grandes cantidades de peso encima (piscinas)
- Tiene una vida útil mucho más duradera
- Utiliza muy poca agua
Tipos de césped artificial
A la venta, podemos hallar diferentes tipos de césped artificial, con diferentes utilidades:
- Dundee: de mejor calidad. En su base existen agujeritos que permiten el drenaje del agua.
- Residencial: reproduce muy bien al césped original, es de muy alta calidad, y las hojas del césped tienen un gran espesor. Es una de las opciones más utilizadas y elegidas a la hora de querer simular césped original.
- Blackburn: es un césped tipo alfombra, recomendado para uso interno, aunque puede utilizarse en exteriores, su alto del corte se asemeja mucho a lo que es una alfombra.

