Las gramíneas son unas de las especies vegetales más cultivadas y utilizadas, por su gran valor ornamental, variedad de formas, colores y texturas. Además no son muy exigentes en sus cuidados.
La familia de las gramíneas es muy rica porque comprende aproximadamente 700 géneros y 10.000 especies en todo el mundo entre nativas y naturalizadas. Junto con el trigo, el arroz, el maíz y la caña de azúcar, conforman el grupo de plantas más cultivadas en todo el mundo.
Además, las gramíneas tienen distintas utilidades y sirven para cumplir funciones diversas según sus distintos tipos:
- Ornamentales: para la formación de césped: lolium perenne, agrostis capillaris; los greens de la canchas de golf; y en paisajismo, como especies vegetales de muy bajo mantenimiento y decoración.
- Alimenticias: Triticum Oestivum l (trigo), Oryza Sativa l (arroz), Zeamaays 1 (maíz), Saccharum Officinarum l (cañas de azúcar). Son las que producen granos alimenticios (cereales).
- Forrajeras: festuca, poa, agrostis, paspalum, setaria, etc.
- Industriales: para la fabricación de escobas, cepillos y muebles; para perfumería, pasto limón (citrones); para la medicina, en calidad de dietéticos, antifebriles, antidiarreicos, laxantes, hepáticos, etc.
Consejos para integrarlas en el jardín.
Karl Forrester, el viverista pionero en cultivar las gramíneas las llamó “Los cabellos de la madre tierra”, refiriéndose a estas plantas herbáceas que forman parte del paisaje natural. Son morfológicamente versátiles y esto permite que se adapten a todos los climas y altitudes, desde el nivel del mar hasta las altas montañas, en los desiertos, en las regiones frías y hasta con nieve. Las variedades desérticas y subpolares crecen en suelos secos e, incluso, en los inundados.
Reúnen atributos que les otorgan lugar destacado en el paisajismo contemporáneo: crecimiento rápido, estilo rústico o moderno, matas con diferentes formas, inflorescencia variada, bajo costo, follajes diversos, colorido otoñal, entre otras características.
Consejos para integrarlas en el diseño de nuestro jardín:
- Combinar las de textura más gruesa, como por ejemplo miscanthus y saccharum, con los de texturas más finas, como pennisetum setaceum y la variedad rubra.
- Juntar varias matas en grandes macizos con una o dos especies, que contrasten sus follajes.
- Usar follaje diferente: bordó, gris, disciplinados (verde con crema o amarillo) y verdes con bordó, etc.
- Utilizar las especies que florezcan desde la primavera hasta el final del otoño en un mismo cantero.
- No requieren riego abundante.
- Sólo se deberán podar después de las heladas. Su follaje hace de escudo protector a las yemas, evitando que se queme la mata.
- Combinar diferentes espigas florales, como las de penisetum con misanthus y paspalum.
- Combinan bien con la mayoría de las bulbosas (lirios, bulbines) y herbáceas.
- Colocarlas en lugares soleados: cuantas más horas, mejor será el resultado.
- En la decoración, son ideales para completar floreros con sus hojas y espigas, ya que duran muchos días sin marchitarse.


