Las fibras naturales son muy agradables y ofrecen una gran durabilidad. Entre las más utilizadas en la decoración del hogar se encuentra el algodón, que tiene como virtudes esenciales la resistencia y el tacto agradable y fresco, además de un buen poder de absorción.

Fibras naturales
Si la frescura es la cualidad intrínseca del algodón, la calidez es propiedad de la lana, una fibra natural que se extrae del vellón de las ovejas. Es una materia resistente, elástica y flexible que, además se arruga poco.
Otra fibra natural muy apreciada es la que se obtiene del tallo de la planta del lino, que da lugar a tejidos frescos y agradables al tacto, que no acumulan electricidad estática. Se emplea mucho en la confección de cortinas, aunque su principal problema es que se arruga con facilidad.

Tejido de algodón
La seda es un hilo fino y brillante que se extrae del capullo del gusano de seda. Resistente y elástico al mismo tiempo, el tejido de seda es también muy sensible a la luz, que provoca su envejecimiento.
También se utilizan, aunque en menor medida, fibras naturales como el mohair, el pelo de cabra de Angora o el cachemir (el pelo de la cabra de Cachemira que habita en el valle del mismo nombre en el Himalaya)
