La decoración de la mesa en Navidad, también dependerá de la cantidad de invitados o del momento del día en que nos toque recibirlos.
Tradición, brillo y calidez
Si bien hay varios estilos para vestir una mesa navideña, existen tres referencias que siempre deben estar presentes: tradición, brillo y calidez en el entorno.
Estos detalles pueden reflejarse en el mantel, en el centro de mesa o en los colores tradicionales que la caracterizan: el verde alude a la eternidad; el dorado o plateado, tan presentes en los adornos, simbolizan la luz; y el rojo, que en estas fechas se asocia con el amor.
Cualquier elemento de decoración puede transformarse en un centro de mesa perfecto. La fuente de inspiración puede surgir de un objeto mismo, del diseño de un plato o del dibujo de un mantel.
No podrán faltar las velas que, con su tenue resplandor, aportan mágica calidez característica del espíritu navideño.
Preservar el espíritu navideño
Ambientar con música, iluminar con velas, recordar vivencias en familia ojeando albumes de fotos, preparar un estupendo banquete, son detalles que nos conectan con el verdadero espíritu de la Navidad.


