La gama de color es un elemento muy importante dentro del mundo de la decoración. Por las sensaciones que transmiten, los colores se agrupan en dos grandes grupos, los cálidos y los fríos.

Decoración en gama cálida
Entre los cálidos, se encuentran los anaranjados, los amarillos y los tierra; mientras que los azules, verdes o grises, se consideran tonalidades frías.
Para garantizar un resultado armónico, lo ideal es combinar los colores fríos con fríos (es el caso del gris perla con el malva) y los cálidos con otros cálidos (beige con naranja o marrón, es una de tantas posibilidades), aunque en un esquema de contraste de color se combinan sin problema tonos de distintos grupos, precisamente para realzar o destacar algún elemento arquitectónico, como pueden ser muretes, pilares o hasta una chimenea.
