El espacio resulta cada vez más reducido. Las primeras herramientas para optimizar nuestro hogar son tiempo, lápiz y papel. Primero, hay que desechar todo lo que no se usa; luego, identificar los “espacios muertos” y aplicar la imaginación. Tenemos que decorar en función del espacio disponible.
Una solución es salir de lo clásico y aprovechar los esquineros, bibliotecas de piso a techo o percheros. Todos los tips.
Es natural que percibamos el espacio en función del suelo, aunque la solución pueda estar en las paredes. O incluso, en el techo… Con imaginación, y algunos pocos materiales, es posible crear bibliotecas, estanterías y vestidores.
A la hora de renovar muebles, vale invertir en esquineros de diseño sobrio: son algo más caros que los muebles rectos, pero resuelven como ningún otro ese lugar y tienen muy buen valor de segunda mano si se les quiere dar salida después en algún portal de anuncios clasificados.
Si te das maña para las manualidades, pensá en darle uso a las esquinas de los cuartos que son las zonas más desaprovechadas: estantes de piso a techo, toalleros en los baños, percheros para ropa en uso, son algunas opciones.
En techos resistentes, valen los ganchos para colgar bicicletas y tablas de skate o surf. También podés rodear la habitación con estantes sobre las aberturas e iluminarlos: ganás espacio para guardar objetos de uso poco frecuente y también, un efecto de profundidad.
Todas las tendencias actuales de diseño y tecnología se basan en premisas de ahorro de energiía, de materiales y de espacio. De hecho los televisores y monitores planos nacieron como soluciones “espaciales” antes que tecnológicas. Animate a pensar para lugares chicos

