
Amueblar una estancia
Para decidir la distribución del mobiliario, conviene hacerlo en función de la comodidad de uso. Procuraremos situar el comedor lo más cerca posible de la cocina, para evitar tener que cruzar todo el salón con los platos, o bien , reservaremos un rincón próximo a una entrada de luz natural para disponer una mesa de trabajo.
Aunque lal imaginacion es una gran alidada, lo más adecuado es coger lápiz y papel. Una hoja cuadriculada nos permitirá reproducir un plano de la estancia a escala en el que aparezcan todos los elementos estructurales imporantes (puertas, ventanas, enchufes,radiadores, columnas, entrantes en la pared, etc.)
Por otra parte, recortaremos la figura de las distintas piezas de mobiliario a escala (sofás, mesas auxiliares y de centro, en el caso del salón), para poder distribuirlas a nuestro antojo sobre el papel. De esta manera, se puede ver si todo el conjungo queda equilibrado o, por el contrario, queda demasiado abarrotado. El objetivo es acertar con el tipo de mobiliario y las dimensiones a la primera, sin necesidad de arrastrar los muebles de un lugar a otro.
Redistribución del espacio eliminando tabiques
Las últimas tendencias en interiorismo apuestan por los ambientes amplios y diáfanos , frente a los pisos excesivamente compartimentados en pequeñas habitaciones. Eso está llevando a que cada vez sea más frecuente integrar en una misma estancia distintos ambientes, como pueden ser el salón, el comedor y la cocina, o bien el dormitorio y el baño. Si llegar a ese punto, lo cierto es que en muchas ocasiones vale la pena analizar la viabilidad de una redistribución del espacio, eliminando uno o varios tabiques.
Por ejemplo puede resultar acertado eliminar un tabique para dar mayor profundida visual a un espacio. Una idea sería dejar un vano en forma de arco entre el salón y el comedor, una solución que ayuda a enmarcar los ambientes, sin separarlos visualmente.
Una pequeña habitación anexa al dormitorio principal, puede reconvertirse en un práctico vestidor, abierto o cerrado por una funcionales puertas correderas.
También se puede transformar un cuarto trasero al que apenas se saca partido en una zona de estudio integrada en la habitación de los niños.
No obstante es fundamental que un aparejador o un arquitecto estudie el caso anates de pasar a la acción, para comprobar que no se trada de una pared maestra.
Recuerda también, que la eliminación de paredes requiere la solicitud de un permiso de obras menores al ayuntamiento
