Ya sabemos que la electricidad entraña importantes riesgos para nuestra salud en el caso de que no tomemos las debidas precauciones.

Seguridad en el baño
Una primera norma básica es que no debemos en principio realizar ningún trabajo bajo tensión. Además, hay determinadas circunstancias que aconsejan que tengamos un cuidado especial; el agua es un buen conductor de la electricidad, por tanto, si en un entorno seco son peligrosas las corrientes sometidas a una tensión mayor de 50 V, con un medio húmedo habrá riesgo de electrocución desde 25 V, y 12 V si estuviéramos hablando de un entorno mojado.
Las tres zonas de seguridad del cuarto de baño.
Quedan establezicas tres zonas de seguridad en el cuarto de baño. La más protegida es la zona de prohibición, que comprende la superficie de la bañera o del plato de la ducha hasta 2,25m. En este área no se permite ningún tipo de instalación eléctrica.
A continuación está la zona de protección, que abarca de forma horizontal el espacio situado hasta un metro de la zona de prohibición; verticalmente mantiene la altura de 2,25. En esta zona están prohibidas las tomas de corriente, los interruptores y las cajas de empalme. Solo quedan permitidas las instalaciones de iluminación con doble aislamiento, como armarios con luz incorporada, o bases para maquinillas con su propio transformador aislado.
En el resto del cuarto de baño, se permiten todos los aparatos que cumplan los requisitos de protección contra el agua, doble aislamiento y toma de tierra, o bien un transformador aislado. Los interruptores no deben tener partes metálicas, y los enchufes dispondrán de toma de tierra y se encontrarán a unos 30 cm del suelo.
En caso de electrocución empieza por desconectar la corriente y pide ayuda médica si el caso parece grave.
Si estuviese bajo la corriente eléctrica, se debe retirar a la persona afectada tratando de no tocarla con tu cuerpo ni con ningún objeto metálico ya que podrías electrocutarte también. Utiliza mun objeto de madera o tira de su ropa. Si dejara de respirar, efectúa el boca a boca. No le cubras con mantas.
Mientras esperas el auxilio médico, puedes estimular su circulación friccionándole el cuerpo con las manos.
