Elegir cerámica
A la hora de la elección de la cerámica es fundamental leer las indicaciones de los envases, ya que en ellos aparecen los sellos de calidad y las homologaciones del producto que te garantizan que no tengan defectos.
Si compras cerámica de diferentes marcas o con taras por ahorrar, debes saber que una ligera variación en el color no es muy grave, pero que las diferencias de formato pueden ser más molestas, sobre todo para la colocación y el sellado de juntas.
Si decides comprar lotes de cerámica en oferta, examina el material pieza por pieza. Suele ser mejor pagar una cerámica más cara, ya que la facilidad de corte y de colocación te compensarán ampliamente.
Qué cantidad de cerámica comprar
La superficie que se va a revestir determina la cantidad necedsaria. Sin embargo no dudes en modificar ligeramente las dimensiones, por ejemplo de la pared situada encima de la bañera, el fregadero o el lavabo para poder colocar piezas enteras, lo que evitará cortes y desperdicio de material.
Cuando hagas el cálculo, no olvides la anchura de las juntas, ya que éstas pueden variar en función del formato y el material. El resultado se ha de calcular po lo alto, entre un 5 y un 10% más, para compensar los despercicios que generan los cortes en los extremos de las piezas.
No olvides las piezas de repuesto; piensa que con el tiempo puedes necesitar alguna pieza para sustituir otra que se haya roto. Pasado el tiempo no es fácil encontrar el mismo producto en el mismo color (éste incluso puede variar de una hornada a otra, lo que se refleja en los diferentes lotes).
Por último, comprar siempre una cantidad más que suficiente de material. Es mejor que sobre a que falte
A la hora de comprar la cerámica no hay que precipitarse. Conviene buscar exhaustivamente en los centros de almacenaje y exposición para comparar los precios y las condiciones de suministro. Incluso puedes esperar a que dichos centors hagan promiciones u ofertas de material.
